Meningo encefalitis granulomatosa MEG
Es una enfermedad inflamatoria idiopática común del SNC en perros y extremadamente rara en gatos.
La MEG se caracteriza histológicamente por infiltrados perivasculares de células principalmente mononucleares como linfocitos, macrófagos y células plasmáticas en el cerebro y médula espinal.
Los infiltrados celulares perivasculares característicos de MEG definen el síndrome de la enfermedad y explican los déficits neurológicos.
Aunque la causa subyacente de esta enfermedad sigue siendo un misterio, existe evidencia de que la MEG representa un trastorno autoinmune, específicamente una reacción de hipersensibilidad de tipo retardado mediada por células T.
Las lesiones predominan en la sustancia blanca con MEG. Se han demostrado autoanticuerpos dirigidos contra astrocitos en casos de MEG, lo que respalda aún más la sospecha de que se trata de un trastorno cerebral autoinmune.
Sin embargo, no está claro si estos anticuerpos antiastrocíticos representan una respuesta inmune primaria o secundaria.
Estudios recientes de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) no han logrado detectar material genético viral en tejido cerebral de perros con MEG.
Hay tres formas clínicas reconocidas de MEG: focal, multifocal o diseminada, y ocular.
La forma ocular es la que se encuentra con menos frecuencia. Según la experiencia del autor, la GME multifocal es la forma más común del trastorno. GME puede afectar a cualquier raza de perro de cualquier edad y sexo.
Sin embargo, las perras jóvenes o de mediana edad ( 5 años) de razas pequeñas como por ejemplo, caniches, terriers, parecen estar predispuestas.
Son posibles signos clínicos de disfunción del SNC focal o multifocal. La MEG multifocal se caracteriza por un inicio agudo y una progresión rápida de la disfunción del SNC, mientras que los perros con MEG focal tienden a tener un inicio más insidioso y una progresión más lenta de los signos clínicos.
Ya sea solo MEG focal o en combinación multifocal, las convulsiones, la disfunción cerebelovestibular y la hiperestesia cervical son características comunes de de esta entidad.
La disfunción aislada de la médula espinal y la neuritis óptica son presentaciones clínicas relativamente infrecuentes de MEG.
El pronóstico para MEG a menudo se reserva de reservado a malo, pero ha mejorado dramáticamente en los últimos años, aparentemente debido a los nuevos protocolos de tratamiento de la enfermedad, los cuales se basan en tratamientos inmunosupresores, anti inflamatorios y anticonvulsivos que permiten dar calidad de vida a los pacientes.

